Aburrido no es aquel que dice cosas que no entendemos, si no aquel que no entiende lo que alguien interesante dice y no quiere aprender.
RSS

COMO HA CAMBIADO MI PROPIO CUENTO


 Con motivo del día mundial de la lactancia materna, cuyo emblema de este año 2014 es, "Lactancia materna: un triunfo para toda la vida", he vuelto la mirada a atrás, volviendo a leer un post que escribí hace algo más de 10 meses, "Como viví mi lactancia".

Quería recordar con mis propias palabras como me sentía en aquellos momentos, lo que pensaba, comparando el ahora siendo nuevamente madre hace solo tres meses. Quería descubrir, pasado el tiempo, que ocurrió para que nuestra lactancia fuera tan corta y tan llena de culpa, de dolor. En que me equivoque o por que anulé cualquier tipo de intento ante la opción de vivir una lactancia mejor, feliz, placentera.

 Tras leer mi propio post una decenas de veces y prometo que no he tocado ni una sola coma pues quería mostrarme tal y como me sentí en ese momento,volví a vivir aquella mañana, sentada en la cama ante mi ordenador, llena de rabia y a su vez de dolor e incomprensión. Intentando superar las secuelas de una depresión post-parto que jamás invité a mí vida, frustrada ante una maternidad y lactancia, que en nada se parecía a lo deseado desde lo más hondo de mis entrañas.
Enfada con el mundo entero, la OMS y todo aquel que reflejará felicidad ante la lactancia materna porque a mí, la culpa por mi incomodidad ante ella me asfixiaba de pena. Una mujer que con tal desastre emocional, ante tanta necesidad de escucha y liberación, y tal desinformación( de esto acumulaba muchísimo, ni siquiera sabía de la existencia de grupos de apoyo en Lactancia Materna) era imposible  pudiera o quisiera luchar por una lactancia mejor.

Sin embargo hoy, 1 de Agosto del 2014 en el día Mundial de la Lactancia Materna, su emblema es mi pequeño homenaje para mi segunda maternidad. "He logrado,esta vez sí, una  placentera por no decir adicta y exitosa Lactancia Materna".  
¿ Adicta, he dicho? Sí, haz leído bien, me enamoro de mi hijo cada vez que busca mi pecho para comer, me emociona y a su vez me sorprende como la naturaleza me deja ver cuanto crece día a día con solo aquello que ella a creado en mí, me encanta  y  hace que una sonrisa salga de mis labios cuando mi pequeño de tres meses agarra mi pecho con su dos manitas,como diciendo: "esto es mío y nadie me lo quita" y esa bella sonrisa llena de satisfacción que me regala al mirarme a los ojos al finalizar su toma.

A esto soy adicta, a estas emociones, a estos sentimientos que me regala la vida cada día. Esta, es lactancia que yo soñaba en tener en mi primera maternidad.

Y estoy segura que así hubiera sido, si de información huera rebosado, de que tal vez otra historia hubiera contado si alguien me hubiera escuchado, si de un grupo de apoyo me hubiera acompañado.  No he querido borrar, aunque describo muchos puntos contrarios a los que pienso ahora, los anteriores post relacionados con la lactancia porque es como en ese momento me sentía, y ante todo tengo que ser respetuosa conmigo misma, porque hoy me siento adicta. Pero tal vez, esto lo lea otra mamá con una situación similar y podrá comprobar que si ella quiere, si lo desea, su propio cuento también puede cambiar.

Para que el mío cambiará, esto fue lo que hice durante el tercer trimestre de mi segundo embarazo: busqué información, vi todos los vídeo que puede tener You Tube publicado, leí todo libro que me ayudará a profundizar en el tema y por si esto fuera poco me  forme como Asesora de lactancia materna, en la primera promoción de Edulacta.

Y no sólo esto, me empeñe en evitar a toda costa una nueva depresión post parto, quería estar todo lo positiva y fuerte emocionalmente, sabía que con ello tenía más del 50% del camino hacia una lactancia de éxito realizado.

Yo, que he estado en ambos lados, os puedo decir que amamantar es todo un regalo para los dos, para toda la familia,
porque mi hija ha descubierto como su mama la alimentaba, tiene curiosidad por probar y conocer un poquito más de ella misma, y su padre mira orgulloso a esa madre entregada que tan mal lo paso y que tan dulcemente lo vive ahora. Para mi, es un regalo de amor.






Publicar un comentario